Violaciones desasistidas

A continuación, un relato que no señala a nadie, porque cada quien tiene su propia conciencia.

Existen innumerables denuncias por parte de víctimas que dicen haber sido violadas por sacerdotes católicos, innumerables víctimas que dicen haber sido violadas por actores de Hollywood, innumerables víctimas que dicen haber sido violadas por…

En fin, son muchas las denuncias de las cuales algunas serán reales y otras tantas serán solo para aprovecharse e intentar sacar una buena tajada de dinero.

Pero entre tantas denuncias y noticias que salen a la luz pública respecto al tema, me llama mucho la atención una que se realizó hace un tiempo desde Chile, y que tocó muy de cerca al papa Francisco. Él cuestionaba el hecho de que quien denuncia dichos actos debe tener pruebas de lo que dice, sabiendo que la iglesia se fundamenta en la fe, la que muchos cuestionan por no presentar pruebas tangibles y comprobables de la existencia de un dios.

Creo en Dios, y creo también que como dije al principio, que cada quien tiene su conciencia y esta le hará determinar un punto de vista certero en el hecho de convalidar las denuncias, buscar la verdad, una violación de la integridad física de una persona es algo muy serio, que no se debe tomar a la ligera, la vida de un ser humano es tan importante como todas las vidas de seres humanos que habitamos este pequeño planeta.

Así, que quien recibe la denuncia, solo por conciencia debería tener la decencia de atender dicha denuncia, porque si es el caso de una institución, un personaje público, alguien de peso en la opinión general de la audiencia, entonces, sus actos, decisiones y atención a los casos, serán vistos desde un punto de vista más crítico e incidente. Merece de su observación e importancia.

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¿Eres democrático?

La mayoría de los dueños de empresas que reclaman por un gobierno democrático, son los dueños menos democráticos en sus respectivas empresas. La mayoría de los padres de familia que reclaman por un gobierno democrático, son los padres menos democráticos en sus respectivos hogares, sobre sus respectivas familias. Y bien allí se ajusta el adagio que dice algo como: “cada pueblo o nación tiene el gobierno que merece“.

Es pues que cada versión de nuestra vida, en cada altibajo, vamos generando un efecto boomerang con retroactivo, es un cansancio decir y escuchar que si realmente queremos cambiar algo, un sistema, una persona, una vida; debemos cambiar nosotros mismos, y parece insignificante, pero si observamos esos ejemplos de los dueños de empresas y los padres de familia, seguramente concluiremos que ciertamente existe una estrecha vinculación entre la situación que se suscita en el mundo y nuestro comportamiento.

Y aunque la democracia política en cuestiones de vida teóricamente no tenga nada que ver, sí existe una relación. Así que para cuando veas a una persona protestando porque su gobierno no es le más democrático del mundo, hazle saber que revise en su vida dónde no ha sido democrática. Si una persona reclama porque tiene un jefe dictatorial y posesivo, entonces que revise dónde esta persona ha sido posesiva y dictatorial.

Cuando se consiga el dónde, entonces es cuando se buscará el cómo cambiar eso, y en el preciso instante que cambie, muchas cosas se irán transformando en su vida, si se cambia para bien, todo lo demás será para bien.

La droga que no se consume pero consume

Hay una droga peligrosa, muy nociva para el bienestar de la persona. Se comenta que unos la buscan a través de otras drogas, otros a través de otras personas. Empieza consumiendo el alma de la persona, luego el estado físico, posteriormente es capaz de contagiar a quienes le rodean y si la adicción no se trata a tiempo, es posible de que se extienda a toda una sociedad, incluyendo un país entero. Se han visto casos.

Sin dar muchas vueltas, la droga se llama: poder.

Desde el primer instante en que una persona la saborea, si es muy tóxica, puede confundir los sentidos de tal manera que la realidad se separa de su visión de vida, de sentimientos, de compasión y empatía hacia los demás.

No he visto cura natural alguna, espero que algún día la educación empiece a trabajar sobre el dilema entre remediar o promulgar el poder entre la sociedad.

De poder sí se puede, pero de querer tener el poder sobre invertir en la cura de un vicio que genera poder en el poder, no creo; además, esta mágica droga produce un efecto secundario que causa alucinación sobre la gente que no la consume pero que roza el poder, y su efecto está en hacer creer que tienen el poder de otorgar poderes al poder.

Bendito aquel que ha sido capaz de superar sus efectos y salir ileso.

Rapsodia de lo sentido

La espalda fue más ancha que la visión por la vida. Aquellos anaqueles que le vaciaron. La canción de campaña, difusión de torpezas, propaganda de libertad, tributo a la riqueza, cual diezmo de domingo, buscando redimirse por la pena de no buscar más el perdón. Yo no hago canción, tampoco compongo piezas, pero sé que la razón entra por un costado cuando el hambre llega, cuando el polvo de los pies descalzos hacen callo en la paciencia. Veo la procesión, veo la nobleza, veo la voluntad pero también se interpone la soberbia.

Calla, no hables más de conciencia, que cuando diriges tu abuso en contra de tu peso la balanza se voltea. Pide sanar tu corazón, pide contigo mismo una clemencia, porque mientras más daño produces tu cuenta en un banco se incrementa. El ahorro desde pequeños nos enseñan, pero a veces los bancos también cierran. No esperes un cheque en blanco o con una cifra ajustada a tu conciencia, la salinidad del mar de la Internet corroe de manera lenta. Tan virtual como virtual la vida el día de hoy se presenta.

Llega a tu destino sin atropellar a nadie, la responsabilidad civil es por cuenta nuestra. Llena el tanque dale chola al carro pero no te comprometas con aquellos pensadores de bicicleta, que no más por andar pedaleando pierden el equilibrio de la libertad. Hijo, cuando llegaste no estábamos en guerra, pero la confusión fusionada al dogma, mucha tela para cortar deja. Con tijeras enterradas en el campo de los sueños detrás de las escuelas, no se pueden cortar los lazos que atan la desunión personal, familiar y social.

Ahora, volaremos con alas, con plumas y con lo poco que nos queda, a volar porque el cazador de especies exóticas llega, cada muro, cada zoo, cada cárcel decorada con nuestra piel y nuestra cabeza, se verá mañana en la prensa, tres líneas, prensadas, comprimidas, disfrazadas. Quiero llorar, pero no hay lágrimas, el depósito está en sequía, porque entre llanto y alegría, no resolví abastecer mi reserva. Las contradicciones lo consumen todo al máximo, como cuando el sol quema y exprime la sal, sudor, agua interna, pero trae la lluvia al otro día.

No sé si tengo razón, si alguna vez pensé y no hablé, si lo dije y nadie escuchó. No sé si el mensaje salió y llegó, pero de alguna manera entre la ionosfera allí está, rebotando, yendo de un lugar a otro, paseando entre las nubes, la gente, el pensamiento y la idiotez. Escúchame viento, interpreta mi susurro, oye mi canto, no es igual al tuyo pero tiene un mensaje, un claroscuro. Viento lento y también con talento, tú que sabes contagiar a los que llevan música dentro, lleva la esperanza y no traigas más desaliento.

Honra la paz, la alegría, el valor. Lleva la hora, lleva el tiempo, carga la angustia, entierra todo eso, lejos y detrás donde no se vea, donde pasen los camiones del aseo. Bota la bota que no vota, por no caminar derecho. Las líneas se confunden en el agua y la arena mojada. De noche el día se esconde, como de día desaparece la noche y no hay luz que la ilumine porque la Tierra se interpone, veo su sombra de vez en cuando tanto en el día como en la noche. Búho no hay prisa, dicen que hay tiempo en el tiempo y segundos de derroche.

¿Qué camino camino? Todos menos uno están torcidos, el de la excepción parece ciego aunque ha sido testigo, de esos que nunca han mirado algo pero dicen que todo lo han visto.

29/05/2018

Todavía no se rompen las cadenas

No habrá naturaleza tal que incline la balanza hacia un lado positivo la situación en Venezuela, me cuesta creer que todavía existen personas ingenuas con la firme convicción de que todo cambiará y habrá un ápice de lealtad ante la posibilidad de ser transparentes en el próximo sufragio para la presidencia. Yo creía en el sufragio, pero en este caso no es el momento para esas creencias.

Y aunque tengo la manía de equilibrar la balanza para estar entre el optimismo y el pesimismo, también todo se basa en el realismo. Debemos ser enteramente realistas a la hora de opinar sobre el sufragio que tendrá lugar en este mes, porque ciertamente, es un sufragio trampeado, lleno de tinieblas.

Por otro lado, pienso en lo poco que hacen esas organizaciones que han sido creadas para establecer un “orden” sobre las naciones, pero que al final es un orden que genera un desorden en ciertos estados para asirse en un poder sobre las naciones que han juramentado en cierta forma proteger y velar por su paz.

Sí, esos organismos internacionales que existen porque existen las guerras, existen las revoluciones, porque convenientemente existen para que se produzca una autodependencia en el toma y dame, donde queda relegado a un lado el ser humano que padece enfermedades, hambre, falto de aliento y esperanza. Padecen lo antinatural del asunto, el yugo sobre la educación que somete a grandes masas de poblaciones que temen por quedar sin trabajo, pero luego terminan quedando sin vidas propias.

Todo minuciosamente coordinado y etiquetado, codificado en seriales que proporcionan los resultados estadísticos de productos y servicios, garantizando así el mercado, el comercio y la vaga idea de surtir y sustentar a las personas de escasos recursos.

El adoctrinamiento está siendo voraz sobre las personas que nos dejamos enjaular sobre el sistema de miedo que han creado como base fundamental para establecer el control de lo que debe manifestarse en los pueblos.

Abajo cadenas, abajo cadenas de gobierno, de gobierno cubano, de gobierno ONU, de gobierno OEA; abajo cadenas de cualquier sistema que controla la vida del hombre de bien.

The day today

The day today, we have a day, a moment, an important date, and also we have one day that we would not give to our worse enemy, maybe the simpler day of our life, and something makes it apparently without value and we saw it as a terrible day or something makes it nice and we saw it as special day.

Sometimes we don’t give thanks to God for finish the day well, live, and with health. There are cases where many people finish the day in a hospital. Other cases where we finish the day well but without a loved being, with a big loneliness.

Finally, the days are passing, the counting is regressive, we are in the age of the seconds, only to think, and don’t let pass the opportunities. Live the day is the task that today many people do. Give thanks for the day is a little gesture that never we must forget. Happy day for the day.

07/10/2004

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Nos mantuvimos ausentes

Sobre la superficie de una piel se desliza una gota de lágrima que recorre toda la mejilla, se desprende del rostro angustiado, joven y arrugado de ella. Espera paciente, se agota día a día, su conflicto interno la derrumba como dolor de parto agraciado de una mujer, pero es todo lo contrario, no es dolor, no es agraciado, es un martirio de engaño.

Ahora todas las luces la iluminan, la ven como un peligro para la sociedad, y por su larga oscuridad se encandila, ve siluetas que vienen y van, voces que susurran, hablan, gritan, aturden en el pensamiento, no dejan razonar con criterio. Voces sin ideas, solo confusiones que la hacen llorar más. No se entiende no se comprende y todo se levanta de entre el polvo que deja el abandono de una casa, telarañas estorbando cada paso, no hay trapos para limpiar.

Su estómago vacío, su cuerpo esquelético intentando sostenerse, pretendiendo avanzar buscando migajas de pan ahí va. Su tesoro escondido, robado y ultrajado por la incultura desaparece de su ser. Erario de la Tierra repartido entre los que creen dominarla. Quizás el paso del tiempo le dará conciencia, le dará una razón.

Sus bosques, banquetas, bancos y monedas, su oro, plata, hierro y matiz no existen; todo lo arrasó la revolución del huracán que se anunció sobre categoría 5 en la TV, en la radio, en los diarios y en Internet, pero nadie la resguardó, nadie quiso rescatarla de la verdad.

Cada quien egoísta, cada quien desconectado de Dios, desconectado de ella. No vimos pasado, no sentimos el presente, no consideramos un futuro. Nos mantuvimos ausentes.

Mezquite by Félix Urbina on 500px.com