Esas sociedades de la mente

Generalmente escribo en cualquier editor de texto plano, leo lo que escribo, lo reviso, lo medito y, posteriormente, lo publico en el blog unas horas o unos días después, siempre reviso errores ortográficos, el sentido de las ideas expresadas, sé que muchas de estas probablemente en un principio no tengan sentido para nadie, porque son expresiones que deseo sacar del corazón, de lo que veo, de lo que siento en ese momento, a veces, en el futuro, cuando vuelvo a leer alguna de estas expresiones, me digo a mí mismo que no soy tan coherente con lo que escribo, pero luego voy recordando le por qué escribí y asimilo un poco, me ayuda mucho a recapacitar y corregir mi postura ante cualquier situación.

Algunas de estas reflexiones, si así pudiera llamarlas, ciertamente me hacen reflejar lo que soy, me hacen ver que he ido cambiado con el pasar del tiempo, que puedo cambiar, que tengo ese propósito de ser mejor cada día o intentar ser mejor persona cada día. También me reflejan lo incapaz que pude ser en ciertas situaciones, lo cobarde o lo valiente, depende del caso. Es como una catarsis.

Escribo esto directo en el blog, sin revisar un poco, tal como lo hacía hace muchos años, cuando no escribía en el blog sino en archivos de Word, todo tal como me salía del sentimiento, arriesgando un poco la coordinación de las ideas y haciendo ganar un poco a la pasión más que a la razón. A ver si mantengo viva la habilidad de combinar ambas sociedades de la mente.

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Dios siempre responde

Ten la certeza de que es así, por muy agobiada o inquieta que esté tu alma, Dios siempre responde, no esperes una respuesta de una voz muy gruesa y aturdidora, solo abre los sentidos y fíjate en los pequeños detalles que suceden a tu alrededor, siempre y cuando realices la pregunta directamente a él.

Así como cuando preguntas cualquier inquietud a tu madre o a tu padre, o a cualquier amigo, así mismo puedes preguntarle, pero su respuesta se dará a través de diversas maneras, puede ser que la recibas dentro de la naturaleza, o mediante una persona, o en tu propio pensamiento, será un mensaje quizás sin lógica razonable.

Es por eso que deberás tener tus sentidos bien agudos y bien despiertos, necesitarás reflexionar al final del día cada momento, recordarlos, digerirlos y verás que sin pensarlo, en uno de esos momentos habrás recibido la respuesta a tu pregunta.

Mientras más le preguntes, más fácil será percibir la respuesta, casi de manera inmediata.

El amparo tan anhelado

¿Dónde entra la razón? ¿Cuándo te la dan? ¿Cuándo la pierdes? ¿Cuándo te la quitan? ¿En qué momento no se aprovecha como es debido?

La competencia y el ego son enemigos directo de la razón, en momentos de incertidumbre se cuestiona todo, no se perdonan los análisis ni la lógica de un razonamiento, se despistan los objetivos, mientras más incertidumbre más desorganización, y viceversa ¿Quién se come a quien?

Una vez aprendí que para obtener la solución de un problema muy complejo, se debe salir del entorno y desde afuera, trazar la línea que unirá todos los puntos dando paso a la solución del problema. Son muchos los jugadores de ajedrez que desde afuera consiguen ganar la partida, mientras que los competidores, han viciado sus ideas buscando y revisando todas sus opciones.

En la actualidad, en este mundo tan complejo, no sabemos si la solución de un problema interno vendrá de afuera e introducirá el amparo justo para acabar con la desorganización y la incertidumbre. Hoy todos tienen problemas internos y creo que inicia en la raíz de los sentimientos, de la cultura, de la persona.

Pareciera que estamos perdiendo la fibra del amor. Algunos me dicen que no se puede recuperar o salvar dicha fibra de amor, pero yo confío en que sí, tengo fe en eso, sí se puede cambiar la fibra del amor, la que desde adentro no salvará de todos nuestros males y como un milagro inesperado, desde afuera vendrá el amparo tan anhelado.

Avanzar o parar

Anoche, viendo un micro reportaje de una entrevista que le hicieron a una pareja que viaja a través del mundo sobre una motocicleta, resaltaban mucho de lo que realmente te apasiona y te gusta hacer, que si te dedicas a hacer eso que te gusta después de allí, todo vendrá por sí solo, me hicieron recordar mucho los 4 propósitos del ser.

Antes de verlos a ellos, escuchaba un micro documental acerca de los fotógrafos de guerra o fotógrafos documental, personas que prácticamente arriesgan su vida en el campo de cualquier situación llena de conflictos armados. Personas que van simplemente con una cámara fotográfica para captar esos momentos que no todo el mundo puede experimentar. Estos fotógrafos también hablaban acerca de lo que te gusta hacer, hacerlo sin importar el qué te dirán.

Y reflexiono en eso, en lo que me gusta hacer, muy en el fondo, buscando esa chispa de pasión que pudiera sentir cuando realizo cualquier actividad, revisando lo que realmente me apasiona. Como buscando en mi vida diaria en el trabajo o en mis ratos libres, si en alguno de esos dos instantes está eso que realmente me gusta hacer, eso que me apasiona.

Muchas personas a diario, se inventan y se reinventan porque quizás son polifacéticos, o quizás no están a gusto con lo que hacen, o quizás tienen un problema de enfoque, o simplemente nada les satisface y permanecen constantemente en la búsqueda de eso que les gustaría hacer hasta sentirse realizados. O realmente les apasiona experimentar todo lo posible en la vida.

Finalmente, pienso que la mayoría de las personas en el subconsciente van con esa programación de búsqueda y regocijo para consigo, corriendo el riesgo, experimentando situaciones nuevas, gente, lugares, actividades; van buscando eso que les apasione, hasta toparse definitivamente y desarrollarse en ello. No todos tienen la tenacidad, quizás se rinden muy rápido, pero es decisión de cada quien, avanzar o parar.

Un grillete de la libertad

Y un buen día despertaste con el entusiasmo de cambiar internamente, sentías que era el momento justo y necesario de hacerlo, de crecer de manera personal, pero no todo quedó allí, después de ese primer despertar, despertaste otro sueño que era el de transmitir ese entusiasmo de cambio, de transformación, una forma de trascender compartiendo dicho sueño, porque pensaste que todos también merecen cambiar para mejor, para bien, para la superación.

Y así, poco a poco recopilaste todos los secretos de la vida, del caminar, las pruebas, los retos, las angustias, los triunfos, las derrotas. Reuniste todo ese material para realizar un contenido bien nutrido con supuestas normas y reglas para saber cómo navegar sobre el mar de las incertidumbres, y cómo caminar los senderos pedregosos y empinados. Reuniste una serie de claves y herramientas que mostraste con una oferta de inversión.

Fue una tarea ardua y laboriosa el hacer publicidad de tu llave mágica, visitar centros de difusión, mover un tornillo aquí, ajustar otro más allá. A veces quedar debiendo hasta lo que no tenías a la mano. Dejando un tanto tu honor por el suelo, guardando la vergüenza en el escaparate de los sentimientos, usando un traje de orgullo con un gran botón decorativo con su respectivo lema: yo sí puedo.

Coraza tras coraza, engaño tras engaño, duda tras duda; capas de lo que no eres para alcanzar ese sueño, que mellan en el alma cristalina de tu sueño inicial, en el entusiasmo de aquel despertar, cambias de algún modo la esencia de tu ser y en el subconsciente te sientes culpable, te sientes enojado contigo mismo, no lo notas pero se va adhiriendo paulatinamente una gasa y otra, te cubren la herida sin curar, sigue allí latente. El sueño es más costoso de lo que pensabas.

Ves tras de ti una lista de faltas, de quejas, de compromisos incumplidos; tus puntales poco a poco te van dejando sin haber culminado la construcción de una base sólida. Vas teniendo conciencia de la magnitud de tu proyecto, te das cuenta que el despertar de tu sueño incursiona en la realidad y tambaleas sobre tu plataforma débil, sin cimientos.

¿Realmente cambiaste de manera profunda como para empezar a cambiar a los demás? ¿Cambiaste todas tus caretas por otras que te dejan insensible? ¿Eres practicante de lo que profesas?

Para cambiar al mundo primero debes cambiar tú, pero de manera real, dejando de lado muchas cosas que en primera instancia te dejarán vivir más libre, cumplir los compromisos que tienes sueltos porque paradójicamente, no te dejarán avanzar tanto como quisieras. La vida no es solo mostrar una falsa felicidad, también existe la verdadera felicidad, la que nace en el fondo del corazón.

Violaciones desasistidas

A continuación, un relato que no señala a nadie, porque cada quien tiene su propia conciencia.

Existen innumerables denuncias por parte de víctimas que dicen haber sido violadas por sacerdotes católicos, innumerables víctimas que dicen haber sido violadas por actores de Hollywood, innumerables víctimas que dicen haber sido violadas por…

En fin, son muchas las denuncias de las cuales algunas serán reales y otras tantas serán solo para aprovecharse e intentar sacar una buena tajada de dinero.

Pero entre tantas denuncias y noticias que salen a la luz pública respecto al tema, me llama mucho la atención una que se realizó hace un tiempo desde Chile, y que tocó muy de cerca al papa Francisco. Él cuestionaba el hecho de que quien denuncia dichos actos debe tener pruebas de lo que dice, sabiendo que la iglesia se fundamenta en la fe, la que muchos cuestionan por no presentar pruebas tangibles y comprobables de la existencia de un dios.

Creo en Dios, y creo también que como dije al principio, que cada quien tiene su conciencia y esta le hará determinar un punto de vista certero en el hecho de convalidar las denuncias, buscar la verdad, una violación de la integridad física de una persona es algo muy serio, que no se debe tomar a la ligera, la vida de un ser humano es tan importante como todas las vidas de seres humanos que habitamos este pequeño planeta.

Así, que quien recibe la denuncia, solo por conciencia debería tener la decencia de atender dicha denuncia, porque si es el caso de una institución, un personaje público, alguien de peso en la opinión general de la audiencia, entonces, sus actos, decisiones y atención a los casos, serán vistos desde un punto de vista más crítico e incidente. Merece de su observación e importancia.

¿Eres democrático?

La mayoría de los dueños de empresas que reclaman por un gobierno democrático, son los dueños menos democráticos en sus respectivas empresas. La mayoría de los padres de familia que reclaman por un gobierno democrático, son los padres menos democráticos en sus respectivos hogares, sobre sus respectivas familias. Y bien allí se ajusta el adagio que dice algo como: “cada pueblo o nación tiene el gobierno que merece“.

Es pues que cada versión de nuestra vida, en cada altibajo, vamos generando un efecto boomerang con retroactivo, es un cansancio decir y escuchar que si realmente queremos cambiar algo, un sistema, una persona, una vida; debemos cambiar nosotros mismos, y parece insignificante, pero si observamos esos ejemplos de los dueños de empresas y los padres de familia, seguramente concluiremos que ciertamente existe una estrecha vinculación entre la situación que se suscita en el mundo y nuestro comportamiento.

Y aunque la democracia política en cuestiones de vida teóricamente no tenga nada que ver, sí existe una relación. Así que para cuando veas a una persona protestando porque su gobierno no es le más democrático del mundo, hazle saber que revise en su vida dónde no ha sido democrática. Si una persona reclama porque tiene un jefe dictatorial y posesivo, entonces que revise dónde esta persona ha sido posesiva y dictatorial.

Cuando se consiga el dónde, entonces es cuando se buscará el cómo cambiar eso, y en el preciso instante que cambie, muchas cosas se irán transformando en su vida, si se cambia para bien, todo lo demás será para bien.