Fuimos colonizados

Y siempre lo estaremos. Estamos colonizados por la moda, las apariencias, el celular y el qué dirán. Estamos colonizados por los perfumes, la gala, el mal ejemplo y la mala interpretación. Luego cuando llega un supuesto libertador, también nos dejamos colonizar seducidos por su demagogia sin ton ni son.

Pero leemos críticas y queremos imponer la nuestra. Vemos actores cultos y creemos tener una mayor razón. Nos aconsejan de la mejor manera posible pero volteamos hacia el rancho mental con la intención de escapar de la responsabilidad, el trabajo, el esfuerzo, el sacrificio y la tarea para hacer.

Me incluyo porque quizás en ciertos momentos me sucede, no estoy insinuando que tú te dejas seducir así tan fácil al abandono de pensar por cuenta propia. Que dejas a un lado la tarea de cuidarte, cuidarnos, respetarte y respetarnos. No quiero pensar que eres de ese clan desalmado haciendo bulla hasta el infinito con consignas irracionales, incongruentes.

Adolescentes para toda la vida

A veces siento que pierdo un poquito de fe en la humanidad, pero cuando veo un nuevo amanecer y escucho la enriquecedora voz de un niño, se me pasa.

Quizás el mundo está vertido en un desasosiego promulgado y patrocinado por grupos que de alguna manera en el subconsciente nos hacen sentir necesitados de muchas cosas que lo más probable ni siquiera necesitamos. Algunos podrán decirme que estoy entrando en materia de los anticonspiracionistas o los terraplanistas o qué sé yo; pero lo cierto es que así se mueve el mercado real, siempre se ha movido así, hoy explota una bomba en un lugar con la intención de mover el mercado en otro lugar, hoy se riega un pesticida con efectos secundarios en un lugar y se mueve todo el mecanismo económico en otro lugar y así se va girando el mundo de la economía y los intereses de poderes.

No es mentira esas causas y efectos, pero tampoco justifica caer en un fanatismo ciego en el que reniego todo lo anterior pero con mi buena ropa de marca, buenos zapatos, un reloj “inteligente”, mi cabello bien lavado con champú y mi cuerpo oloroso de jabón perfumado, talco en las nalguitas y a protestar se ha dicho.

Los adolescentes de hoy así como todos los adultos fuimos en algún momento adolescentes, tienen su clímax de la etapa más dócil de la vida, una etapa en la que creemos tener la verdad de nuestro lado y solo de nuestro lado, una verdad que nos la alimenta cierto héroe o ídolo de carne y huesos que se aprovecha en el momento indicado para entrar en la mente y señalar la guía precisa, acobijando el cuerpo emocional sobre una tutela ocasional, muy parecida a la suerte.

La diferencia entre los adolescentes de hace 20 años y los de ahora, es la rapidez de la información, la difusión de la falsa empatía de ese héroe o ídolo mortal. Calan muy rápido los efectos de la oración, la palabra y el verbo bien relatado, los cuentos con caricaturas bien elaboradas pero con argumentos efímeros, difusos, argumentos que desaparecen detrás del telón.

Y así como se mueve la economía por causa de alguna bomba, también se mueve la economía por causa de alguna oración reluciente. Suenan las alarmas y salen todos esos jóvenes a emprender un nuevo ciclo de la guerra constante entre capitalismo y socialismo, entre la bolsa, el mercado, la riqueza y la pobreza, entre los valores que ya ni sabemos dónde están dentro tanto desorden.

Es solo eso, un pequeño desorden donde se confunde en el follaje ese ser humano sentado allí, observando e intentando asimilar tanta información bombardeada a través de la tecnología que acelera su paso día a día. Un ser humano de edad media que no sabe si es niño, adolescente o adulto, pero que sigue rebelde en las tres etapas sin saber por qué y sin que nadie le dé razón de eso.

Me queda un nuevo amanecer y la voz enriquecedora de un niño, algo se puede hacer todavía.

La voz que nos conecta a todos

Nos golpean en Venezuela y nos golpean en el resto del mundo. Nos golpean porque nos portamos mal, nos golpean porque nos portamos bien, nos golpean por abandonar, nos golpean por seguir en pie. Arrastran nuestros cuerpos hacia lo desconocido y confuso, arrastran nuestros sueños hasta el más allá. Seguimos los pasos del que llaman Libertador pero sus huellas se borraron con el tiempo. Rasparon la bandeja, la olla, los platos y se llevaron los cubiertos. Nos golpean en Venezuela y nos golpean en el resto del mundo.

Saca tu pañuelo y seca tus lágrimas, no te sientas culpable no te sientas víctima. Saca tu valentía saca lo que por ley natural nos da la vida, el aliento de energía del espíritu indomable, del ser humano que sueña, imagina e inventa, el ser humano que desarrolla y crea. Saca lo que hay en ti sin rencor, sin pedir nada a cambio. Saca sin decir lo que hicieron tus antepasados, saca lo que hay en ti. Saca esa característica propia del que apoya y ama incondicionalmente. Saca tu pañuelo y seca tus lágrimas.

Escucha tu corazón, escucha y reflexiona, no te sientas merecedor de todo porque no es tu tarea darte algo y autocomplacer tu necesidad de ego. Da, solo da y da lo mejor de ti. Escucha tu corazón, escucha lo que te está diciendo pero no relinches no digas que tus antepasados lo hicieron. Pasado, presente y futuro ya están en ti, no hace falta demostrar nada ni querer construir un futuro soñador, construye la realidad que vives y lo demás vendrá por sí solo. Escucha tu corazón, escucha y reflexiona.

La distancia entre tú y el resto está también dentro de ti, mientras más lejos de ti te encuentres más lejos de los demás estarás. Porque no hay un yo único y absoluto a menos que persigas el egoísmo, siempre hay un ego que por ley natural se conecta con el resto de las especies, la vida es nuestro vínculo y patio común en este mundo, la vida es el mismo camino que nos lleva al mismo destino, no hay otro.

Nos golpean en Venezuela y nos golpean en el resto del mundo, saca tu pañuelo, seca tus lágrimas no te sientas culpable ni víctima, escucha tu corazón, escucha tu ser interior más profundo, oirás la voz de tu alma y la del resto del mundo, la voz que no se consigue afuera pero que nos conecta a todos.

Rapsodia del jugo de la incertidumbre

Muchas cosas pasaron antes de llegar a este punto, realmente no sé cuántas pero hoy conozco sus consecuencias, el grado de afectación y el grado de confusión absoluta entre tanto desatino y acierto. En cuanto a los desatinos y sus efectos desfavorables intento rescatar exprimiendo cada detalle con la intención de usar el mejor jugo y aplacar la sed de la incertidumbre. Es poco, pero es un aliciente antes de descubrir la medicina que cura esta situación de raíz y mitiga la ansiedad en gran medida.

Dejar el sendero y ponerse al lado del camino no es la solución real, pero quizás da un punto de vista distinto, el asunto está en qué hacemos con esa observación cómo traducimos el análisis en una respuesta al cambio y transformación positiva. Últimamente los cambios y transformaciones se vienen dando de manera un tanto extraña, parece un cambio como dentro del umbral de un semiconductor en donde no sabemos qué pasa con los electrones, esa mecánica cuántica con resultados impredecibles pero con un final que sí conocemos, un micro mundo binario entre sí y no que mueve un mundo dentro de un macro universo desconocido científicamente, perseguido por la fe, la curiosidad e imaginación en creer entenderlo.

La vida como una sinfonía interpretada por una orquesta un tanto desorientada hace su matiz más sublime con redoblantes y percusión un tanto intrusa de vez en cuando, fuera de tiempo y atraviesa la melodía cortando la armonía de un sube y baja rico, pobre, medio, extremo. Este camino encierra muchos paisajes, algunos repetitivos y otros increíblemente excepcionales, únicos. Pero si afinamos el oído, agudizamos todos nuestros sentidos, incluyendo el sentido que menos usamos, podemos ver más allá de este camino, podemos anticiparnos a esos paisajes solo con el simple hecho de disfrutar el momento, cada compás, cada nota, cada silencio, cada tiempo.

Acostumbro mezclar muchos sentimientos en un solo texto y no sé si van interrelacionados, lo único que sé es que quiero lograr drenar como ese jugo que aplaca la sed de incertidumbre para no entrelazar la ignorancia con el juego del adoctrinamiento, para no caer en la seducción del poder y su poder. Quiero intentar olvidar que leí una mala noticia, que vi gente pobre por la calle, quiero olvidar que hay un mundo en decadencia y recordar que otro se levanta en pie, quiero pensar que todos tenemos la oportunidad de dar y recibir. Añoro muchos pasados, vivo intenso el presente y espero un próspero futuro para todos, amo la vida, la naturaleza que nos rodea, amo la ingenuidad y genialidad del hombre.

Si no tienes visa no me visitas

Se desató el pensamiento, el pájaro quedó en el nido pero el ser humano está saliendo. Su imaginación despertó una mañana, aclaró su origen, la ruta y el destino; emprendió su camino por aire, agua y tierra. Desafió el clima, sol y tempestad. Desafió a la misma naturaleza pero a través de esta logró ganar.

Inclinó la balanza hacia el lado más positivo de la existencia sin medir consecuencias. Ahora el lado negativo está vertiendo todo encima del causante. El viaje empieza hacerse turbio y desconcertante. La imaginación se va apagando y el paradigma de la libertad en un rincón se está quedando.

El ser humano está perdiendo su naturaleza, la que le hizo soñar, salir, desafiar y volar. Se está echando encima todo su propio ego, su vanidad, sus ganas de ser libre encerrado en libertad. Suena paradójico, cuasireligioso, porque ahora no tiene vela ni santo a quien rezar.

Se divisa del mar una brisa, a lo lejos un panorama un lugar más allá, pero no incites a la vista, si no tienes visa no me visitas.

Oportunidades para valorar

¿Hasta dónde pensaste llegar?

Particularmente no he pensado hasta dónde llegar pero muchas circunstancias durante este caminar me han permitido llegar a muchos sitios, unos no tan interesantes otros demasiado interesantes, pero cada uno con su peculiaridad. Cada lugar tiene su encanto. Aunque quizás no me refiero a lugares físicos sino a metas alcanzadas, en estas también se hallan personas que de alguna manera me han dejado un cúmulo de información y aprendizaje.

El llegar no significa terminar, sino una transición de nuevos conocimientos amalgamados a los que ya traía con la intención de seguir caminando de una mejor manera.

Mientras más herramientas acumulamos más oportunidades tenemos para arreglar cosas, trabajar problemas, reconocer fallas, canalizar ideas. Más oportunidades tenemos para valorar.

Brilla, no dejes de brillar

Irradia esa energía que llevas dentro, no dejes de brillar, siempre brilla. Ese valor intrínseco, esa hoguera en ti, ese calor llegará a donde deba llegar y alguien en algún momento lo recibirá. Recuerda, las estrellas que vemos en el firmamento quizás han dejado de existir y aún las vemos brillando.

Aunque hayas recorrido tu vida a su final, esa luz que habrás emitido de tu ser seguirá llegando a muchas personas. Si las personas que están más cerca de ti reciben esa luz ten la seguridad que inmediatamente verás cambios positivos en tu vida. La distancia es una variable que incide en qué tan rápido se producen los cambios en ti y en otras personas vinculadas a ti.

Pero sigue brillando, la naturaleza no se equivoca y tu vida no es en vano, es el camino que debes recorrer, mientras más brilles más iluminarás ese camino y si alguien quiere seguirte, irá muy bien guiado de esa luz.

Brilla, no dejes de brillar.