Lo que siempre espera la multitud

No suelo echar broma cuando ocurren situaciones de accidentes o eventos naturales que dejan estímulos de desesperanzas. Recientemente pasó un huracán por EE.UU., está pasando otro por todo el mar Caribe y seguido de este segundo viene un tercer huracán. No hemos terminado de ver noticias de estos huracanes cuando de pronto en México ocurre un terremoto muy lamentable.

The jungle of city by Félix Urbina on 500px.com

En fin, tantas cosas que están sucediendo en el mundo y para no estresarme, porque realmente todos estos eventos me estresan o me ponen en estado de alerta, decido compartir un video jocoso a través de un grupo de WhatsApp, sin embargo, un señor miembro del grupo, que todavía no conozco en persona ni él me conoce, decidió preguntarme si no tengo nada qué hacer, decirme “carajito” y me mandó a buscar oficio.

Pues bien, en primera instancia pensé eso, este señor no me conoce, no debo retarlo ni contrariarlo, en segunda instancia, no acostumbro a enviar mensajes jocosos de situaciones serias, eso es raro en mí, pero cuando decidí hacerlo hoy, me salen con esto. Al final pienso que la vida muchas veces me demuestra que estoy hecho para asumir reveses de la mejor manera, no enfrascarme en una discusión con este señor que ni me conoce.

De tener oficio, tengo muchas cosas para hacer, pero también merezco drenar tanta tensión en algo como en un buen chiste, pocos saben apreciar los buenos chistes y se van más por el lado chabacano, que alardea un supuesto humor denigrando a la primera persona y a sus copartícipes, quizás el señor quería un chiste chabacano en donde se sintiera denigrado, no lo sé, quién sabe, así las cosas.

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Los eternos caminos verde del venezolano

Siempre estamos en la posición de la viveza y el pendejismo, y por esa razón nos tachan en otras tierras porque queremos esperar que todo funcione tal como funcionaba en el país, el país está mal porque nosotros quisimos que se pusiera mal, no hubo un Estados Unidos, no hubo una Cuba, solo hubo una gente empecinada en gestionar todo por los caminos verde y metida en los fanatismos personales y particulares, metida en sus mundos que no vieron más allá de las estrellas.

Se quedaron viendo esas estrellas que le encandilaron la vida con una demagogia, una condición vana. Somos la promesa de que cuando resaltamos y logramos una meta grandiosa nos inundamos de humo a nuestro alrededor sin poder divisar que aún seguimos pisando una tierra, aún seguimos siendo los mismos seres que padecemos las mismas lamentaciones y alegrías que cualquier otro ser que no ha podido alcanzar algo.

Nos tachan a todos, nos etiquetan sin discriminación alguna, y siempre que nos comportemos pensando que todavía estamos en nuestra tierra intentando andar por los caminos verde, estaremos fallando en el hecho de hacer quedar mal a quienes de alguna manera sí lo están haciendo bien, están haciendo su labor de manera humilde, honesta y sin saltar las vallas legales que nos condicionan por estar fuera de nuestro hogar.

Between land and sky by Félix Urbina on 500px.com

La barrera de Trump

Quizás soy el menos indicado en dar opiniones tras las aventuras políticas que se presentan en otros países, pero como miembro de la comunidad latinoamericana y miembro de este pequeño hogar que llamamos Tierra, se me hace imposible no opinar acerca de las situaciones que en él se manifiestan a diario y que indirectamente, nos afectan a todos por igual.

Uno es una pequeña partícula de un ecosistema amarrado a una naturaleza que cada día está perdiendo su forma, tornándose en una gama de grises, sabores amargos y dolores insoportables. Son daños causados más por las ideologías que por otra cosa, son heridas mortales, castigos de nosotros para nosotros mismos. Todavía no termino de entender ese comportamiento tan herrado que tienen algunos hombres sobre el destino de la humanidad, por muy pequeño que sea el hombre, es capaz de llevar una idea que encarrila a un mar de gente a cometer locuras, que al final todos padecemos en cierta forma.

Las barreras que hoy sugiere el candidato Trump, es otra manera de distanciarnos, otra forma de crear más polémica y foco de atención sobre intereses que están muy lejos de convertirse en una real solución a los problemas que hoy enfrentan los latinoamericanos y la comunidad estadounidense, sé que podemos buscar otras soluciones y otras alternativas, sé que hay gente capaz y humana haciendo trabajos en Estados Unidos con la finalidad de unir al ser humano en causas comunes para convertir este mundo en un mejor hogar.

Es una lástima pensar que no podemos unirnos, crear barreras es de siglos pasados, hoy debemos crear puentes. Igual no sé si mi opinión cuenta, pero por si acaso, siempre me gusta ir por el lado del camino más humano posible, el de la unión de todos nosotros.

07/03/2016