El perro de mi amigo Daniel

Mi amigo Daniel, de la secundaria, tenía un perro quizás mezcla de un perro salchicha o semejante. Él me contaba que cuando recibió a su pequeño perrito, siendo cachorro, el papá de Daniel decía que el perro crecería muy grande porque tenía unas patas grandes y fuertes, como de un perro enorme el que supuestamente sería. Pero no fue así, el perro llegó a su edad adulta y nunca creció en estatura, siempre mantuvo su forma de perro mezcla salchicha pequeño.

Así se perfilaba Venezuela, se veía con patas enormes, sólidas y fuertes, capaces de sostener a un gran país, un país que pudiera llegar lejos de una sola zancada, un país con diversos matices, razas, opiniones. Pero algo cambió durante el crecimiento, nos conformamos mucho con las patas sólidas y enormes, no reparamos en ver más allá de lo que el entendimiento y la razón de quienes amamos realmente la naturaleza de la integridad, nos pudiera explicar de forma clara qué nos pasó.

Allí siguen esas patas sólidas y enormes, pero sin un rumbo definido, sin un crecimiento considerable, estancados en uno de los tiempos más grises de la historia del país como lo he mencionado en ciertas ocasiones, ladrando por hambre física y hambre emocional, algunos siguen moviendo sus colas y otros con la forma de salchicha.

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About felixurbina

Humano con todos los defectos y virtudes que vienen de fábrica.
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