Sí, para que te calles

Mi mamá siempre nos decía a mis hermanos y a mi: sí, para que te calles.

Hoy muchas veces sin darnos cuenta, estamos dentro de una conversación pero paradójicamente fuera de ella. Es decir, estamos con una especie de piloto automático que mueve la cabeza por inercia bien sea diciendo siempre sí o haciendo un gesto de que se está prestando completamente la atención a lo que la otra persona está conversando o manifestando.

Muchas veces mi mamá decía algo y yo inconscientemente decía: . Pero detrás de ese “sí”, mi mamá decía: sí, para que te calles. Yo quizás por mi inmadurez lo decía y no precisamente con la intención que decía mi mamá, pero ahora en el mundo adulto, he llegado a notar que mucha gente dice: ; solamente para que uno cierre la boca, sin pensar que la otra persona ha prestado la más mínima atención de lo que ha dicho.

Es cierto que el tiempo va en aceleración constante y subiendo, que todo lo que depende de nuestro trabajo, de nuestra calidad de vida, de nuestra salud y un montón de cosas más, va ligado al tiempo. Pero si pensamos en que al pasar un tiempo determinado quizás no tengamos nuevamente la oportunidad de escuchar a alguien, entonces, no contestaríamos tan seguido el: ; solo para que el subconsciente esté callando la opinión de otra persona, es una falta de respeto muy diplomática.

Advertisements

About felixurbina

Humano con todos los defectos y virtudes que vienen de fábrica.
This entry was posted in Humano. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s