¿Y después de la tormenta?

¿Cómo levantar los cristales rotos?, ¿cómo unir todos esos pedazos en un solo cuerpo?, ¿cómo fortalecer el espíritu de quienes lo ven todo perdido?, ¿cómo?, entre tantas preguntas, dudas, incertidumbre, desesperanza, agonía, el panorama en Venezuela se torna un tanto incierto, porque después de ese cúmulo de irregularidades, abusos, manipulación, uno se pregunta ¿cómo saldremos de todo eso?

Con un gobierno que ha demostrado que su única ley valedera es la violencia a través de las armas, resulta imposible llegar a un diálogo, y haciendo retrospectiva de la cronología de los hechos, una marcha que comenzó pacíficamente, culminó en violencia no controlada que se convirtió en todo ese desastre de país reprimido, no queda más que pensar en defenderse como sea, incluso hasta llegar al punto de matar por sobrevivir, y dentro de mis términos humanos, es lamentable.

Igualmente quedan demostradas muchas teorías, de las que he llegado a pensar un posible florecimiento de un resentimiento reprimido de ese 4 de febrero de 1992, cabe también pensar que ciertamente quienes “dirigen” el país no tienen capacidad absoluta de diplomacia y política, que de alguna forma sí perdieron las elecciones desde hace mucho tiempo y nos mantuvieron engañados con la “transparencia” del árbitro.

¿Qué venezolano desea mal a un hermano?, hoy veo a todos mis amigos como hermanos, incluso quienes son chavistas y quienes mantienen su firme convicción en el presente gobierno, no le deseo mal a ninguno de mis hermanos, porque son parte de mi vida y formación, pero es triste cuando compartes una opinión y ése hermano, le cree más a alguien en televisión alzando la voz y siendo grosero que a mi, que lo considero un hermano.

Resulta incómodo saber que la vida se vuelve desgraciada cuando ves personas sin sentimiento alguno golpeando y vejando a otros, porque tienen el poder en sus manos, un arma de fuego, un cañón de gas, un bastón de hierro, una vida desgraciada únicamente comparable con los guetos inventados por los nazis, provocando una salida violenta porque saben que la tienen ganada con tanto armamento que el sujeto reprimido sostuvo económicamente con el sudor de su trabajo quizás.

Desde hace mucho se hacen barricadas en nuestras casas con rejas de hierro, alambres electrificados, cerraduras Mul-T-lock, pero hoy es diferente, hoy se hacen barricadas en las calles porque la anarquía está dando su fruto de tantos años de cultivo de división y odio entre familias, amigos, hermanos. ¿Dónde quedó el venezolano solidario?, ¿qué haremos entre tanta desgracia cuando nos topemos de frente con un amigo, un hermano?.

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About felixurbina

Humano con todos los defectos y virtudes que vienen de fábrica.
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